
Libro 02 · Memoria personal
Antes que cambiara el siglo
Memorias de una infancia y adolescencia chilena, 1979-2000
“Antes de tener memoria propia, uno vive adentro de lo que otros cuentan.”
- Extensión
- 275 páginas
- Edición
- Impreso y Kindle
Sobre el libro
A través de escenas domésticas, pasajes, micros, tardes de televisión, casetes, videoclubes, juegos y silencios familiares, el libro reconstruye una época desde sus gestos cotidianos.
La obra no mira la infancia como postal nostálgica, sino como archivo emocional: un lugar donde todavía se escuchan las voces de una casa, de una ciudad y de un país que estaba cambiando.
Su narrativa busca que el lector reconozca objetos, palabras y atmósferas propias, aunque la historia pertenezca a una vida concreta.
Pasajes
Una muestra de la voz del libro.
“El televisor de esa casa tenía cuerpo, era ancho y gordo, con patas, con perillas que hacían ruido al girarlas, y cambiarlo de lugar era una operación que requería dos adultos y una negociación sobre donde agarraba mejor la imagen, así que ese aparato no se instalaba, se acomodaba en la familia como un mueble más, con su lugar fijo y su rutina propia.”
“De esos primeros años lo que queda no es una secuencia de hechos sino una textura general. El peso de una frazada, el silbido de una tetera, la luz de una pantalla moviéndose en la oscuridad, una voz de radio que sonaba como visita conocida, un cajón que no se tocaba. Todo eso junto, sin orden y sin fecha, fue el primer idioma que aprendí: el idioma del cuerpo, antes que cualquier otro.”
“El sonido de la feria también pertenecía a la cocina, aunque ocurriera lejos de ella: bolsas, carros, ofertas gritadas, frutas revisadas con la mano, verduras elegidas mirando precio y duración. Ir a la feria era aprender otra economía, la del casero, la del kilo, la del llévele no más, la de mirar antes de comprar.”